Alitas con salsa de Coca-Cola

10/18/2026

Cocinar con Coca-Cola no es tan solo una excentricidad.
La Coca-Cola como ingrediente funciona muy bien como "ablandador de carne" debido al ácido fosfórico, componente químico que se encuentra en el refresco que rompe las fibras de la carne dejándola muy tierna.
Además aporta un sabor profundo y complejo, un atractivo color  y un riquísimo aroma a tostado gracias a la caramelización de los azúcares que contiene que produce, además una reducción dulce y pegajosa
Esto la convierte no solo en un mero ingrediente sino en una técnica para crear salsas agridulces, melosas y oscuras que combinan perfectamente con carnes como el pollo y el cerdo
Primera botella de Coca-Cola (1894)
Fue inventada en 1886 por John Stith Pemberton
Por entonces contenía 5 y 9 mg de cocaína
El embotellado comercial de Coca-Cola no comenzó hasta 1899
Hasta 1903, las hojas de coca que contenían cocaína no fueron sustituidas por hojas "descocainizadas"
La eliminación completa de la cocaína en la fórmula no se produjo hasta 1929
Fuente: www.facebook.com/tucerebrodigital
El origen de usar Coca-Cola en la cocina se sitúa en el sur de los Estados Unidos a mediados del siglo XX cuando se descubrió que era ideal para marinar grandes cortes de carne de cerdo y vacuno.
Al reducirse al fuego, los azúcares se caramelizaban, creando un glaseado espeso perfecto para las costillas o el famoso Coca-Cola Ham (jamón al horno)
Jamon asado - Nigella Lawdson
Fuente: www.bbc.co.uk
El pollo cocinado con Coca-Cola, también se hizo un hueco en las cocinas haciéndose muy popular en China y Hong Kong, cuyos cocineros locales adaptaron la receta sustituyendo el ketchup por salsa de soja, adaptándola por completo al paladar asiático...

*existe también la teoría de que a un cocinero en Jinan (China) se le cayó accidentalmente una lata de Coca-Cola dentro del estofado de pollo que estaba cocinando y que viendo el resultado descubrió que la combinación con la salsa de soja reducía la necesidad de añadir azúcar y le daba al pollo un color lacado brillante y un sabor agridulce único....
Particularmente me inclino más en creer la primera versión y confiar en la habilidad y maestría de los cocineros chinos para buscar y encontrar armonía y equilibrio entre texturas y sabores.... ¿a quien se le cae un lata de coca-cola dentro del pollo accidentalmente?

La Coca-Cola como ingrediente llegó incluso a  los dulces y en la misma época surgió el Coca-Cola Cake, un pastel de chocolate denso y húmedo donde el refresco sustituía parte de los líquidos y reaccionaba con el bicarbonato de sodio para dar volumen.

Respecto de la parte del pollo que nos ocupa esta entrada, las alas eran consideradas un subproducto de escaso valor que en el mejor de los casos terminaban en una olla para hacer caldo, pero lo más habitual era que fueran directamente en la basura de las carnicería o para la elaboración de alimentos para mascotas.
La popularidad que rodea actualmente el uso gastronómico de las alitas de pollo se la debemos al Bar Anchor de Buffalo, Nueva York y a su propietaria Teressa Bellisismo quien un día de 1964 recibió por error un pedido de alitas de pollo que decidió freír y servir con una salsa picante a unos conocidos que estaban en el bar. Fue tan rotundo el éxito que la receta  terminó formando parte de la carta. 
Pronto adquirió fama local, pero con el tiempo se extendió por todo EEUU.

Anchor Bar
1047 de Main Street - Buffalo, Nueva York
Lugar donde se inventaron las alitas de pollo al estilo Buffalo en 1964
Fuente: anchorbar.com

El consumo de las alitas de pollo en Europa se hizo popular con la llegada de las cadenas de comida rápida en la década de los 90. 
McDolnalds, KFC, Domino´s... introdujeron en sus cartas las alitas de pollo fritas y sazonadas que fueron ampliamente aceptadas  debido a su originalidad y versatilidad.

He querido homenajear a Juana con una versión de su receta de costillas en salsa barbacoa con unas alitas de pollo cocinadas con este refresco que particularmente no consumo.
Esta receta lleva conmigo desde 2007... ni siquiera recuerdo quien era su autor/a....creo que le hice alguna modificación pero se pierde en el tiempo.
Hacía tiempo que no la hacía, pero reconozco que es la vez que mejor han salido
Alitas con salsa de Coca-Cola

Ingredientes
10 alitas de pollo
1 cebolleta
175 ml. de Coca Cola (con cafeína y azúcar).
60 ml. de salsa de soja.
35 gr. de azúcar moreno.
2 Cdas de mostaza amarilla
2 Cdas de kepchup
Aceite de oliva

Preparación
Picar la cebolleta y pochar unos minutos en un poco de aceite de oliva.
Añadir la Coca Cola, la salsa de soja, la mostaza, el kepchup y el azúcar.
Cocinar a fuego lento, removiendo constantemente.
Cuando lleve unos 10 minutos triturar para integrar bien la cebolla (esto no es necesario pero a mi me gusta más el resultado y espesa antes). Mantener en el fuego y dejar reducir hasta que la salsa espese.
Mientras tanto, salpimentar las alitas de pollo y colocarlas en una fuente de horno.
Echar un chorrito de aceite de oliva y meter en el horno precalentado a 175º C durante 30 minutos.
A los 30 minutos distribuir la salsa (que ya habrá reducido y espesado) sobre las alitas y hornear otros 15 minutos dándoles una vez para que se impregnen bien
Finalizado el tiempo ya pueden servirse, pero para mayor melosidad se me ocurrió pasar los jugos de la fuente de horno en un cazo al que le añadí "un pizca" de agar-agar. 
Una gran idea, la verdad
El agar-agar se activa con el hervor, por lo que con un par de minutos queda una salsa que napa un poco más. 
Bañar con ellas las alitas y servir
Esta receta pertenece al reto de octubre de Homenaje Blog.

El Blog homenajeado en esta ocasión es Juna en la cocina de nuestra querida Juana Hellín y esta es la receta en la que me he inspirado
Puedes ver el resto de recetas participantes aquí 








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